lunes, noviembre 09, 2009

Zombie Weekend

Día 130, Martes

Ha dado inicio mi nueva rotación por Urgencias. El doc Mac y el doc Mato son ahora mis jefes y Mr Neat es mi nuevo compañero de servicio, y aunque me pone de nervios pensar que ahora voy a tener qué tratar más directamente a la gente a riesgo de dejar en claro que a ratos me equivocaré, me siento muy a gusto con el cambio pensando en que gracias a esta rotación voy a adquirir las habilidades y el conocimiento que no me vendrán a mal dentro de un año.
Conforme pasaron las horas y comenzó la guardia las cosas han estado calmadas, pues gracias a la llegada de los nuevos residentes de Cirugía y Gine el trabajo en el quirófano y expulsivo se han acelerado bastante, dejándonos a A y a mí suficiente tiempo libre para cenar a gusto y atender nuestros otros pendientes.


Día 131, Miércoles

El día se me hizo eterno por culpa de mi maldita manía de mantenerme despierto hasta las cinco de la mañana en las guardias aún cuando no hay nada qué hacer. No pararon de llegar pacientes en ambulancias o quejándose todos por igual del mismo padecimiento (dolor estomacal, vómitos, niños con fiebre) y llegó un punto a las 12 de la tarde en el que me sentí de la chingada con tanto por hacer. Hoy enseñé a los pasantes de enfermería cómo hacer una extracción de uña exitosa sin riesgo de infligir dolor, un sangrado masivo, quebrar la uña con el esfuerzo o dejar a la paciente traumada de por vida (cosas aprendidas por mí por las malas u_u).
Esa tarde me quedé dormido en el dormitorio y me largué a casa hasta las seis.


Día 132, Jueves

Ya más repuesto llegué al servicio a chambear de lo lindo. Esta vez tomé un papel más activo y me animé a checar los casos que mas o menos ya tenía calados por pura inspección simple y me aventé algunos ingresos. Nos llegaron de a madres de pacientes en recuperación de cesárea para retiro de puntos y dos de ellas nos salieron con infección de herida quirúrgica a nivel superficial (una tenía una cicatrización espantosa, más queloide que una tumoración maligna :S).
Antes de la salida los resis, Mr Neat y yo robamos cajas de material médico caduco que dejaron abandonado en uno de los pasillos.
Una vez en casa después de mi siesta lavé mi ropa en tiempo récord gracias a que por fin usé la maldita pila del lavadero para remojar las prendas en jabón y así ahorrarme movilización de ropa y detergente.
No quiero tener guardia mañana…pero ni modo.


Día 133, Viernes (Guardia 41)

Esta vez fue un tormento: durante la noche no pararon de llegar las desgraciadas y todas fueron ingresadas con dilatación completa una tras otra, y para colmo a horas tan tardías que ya no había laboratorista disponible para hacer estudios preoperatorios para así aliviar a las que se pudieran por cesárea. El colmo es que me llegó una embarazada conflictiva en el sentido de que la pobre mujer tenía algún déficit mental o trastorno psicológico que nomás le impedía razonar bien, no le daba nadita de pena cagarse seis veces en su bata y camilla con todo y suegra al lado gritándole y a cada rato se paraba a chingarnos la vida a A y a mí.
Para las 3 cuando creímos que nos libramos de los tormentos, nos llegan politraumatizados de un accidente automovilístico y un infartado que nomás me puso los nervios de punta como en esa misma tarde que nos llegó un hombre con distrofia muscular a terminar de morirse en el hospital (ya llegó con muerte cerebral, los pendejos rescatistas no supieron reconocer a comparación de la madre del occiso que llegaron tarde para salvarlo y solo respiraba por inercia).
Amanecimos de nuevo trabajando.


Día 114, Sábado

Y para colmo, el viernes todos recibimos un estúpido memo en el que nos instaban a ir a un curso ‘obligatorio’ a todo el puto personal sobre parto humanizado y bioética médica, justo saliendo de la maldita guardia.
Ni ex Roomie 2, ni A tenían ganas de ir, y por lo que supe tampoco Mr Neat o M, ex Roomie 4 y Miss Silent nomás no irían por ser los de la guardia del día. Sin nada qué perder fui a la maldita madre esa para descubrir que nomás era el único doctor presente salvo la ponente y que me tuvieron seis horas sentado nomás para escuchar cursilería y media que nomás no es acorde con la mentalidad y la idiosincrasia de las pacientes, del personal, de los médicos de base y del puto país.
Saliendo de ahí me encontré con M y el demonio Beltazar y me invitaron a comer tacos jaliciences; en agradecimiento les dí a ellos una canastita de galletas que me regalaron las chicas de enfermería por quedarme a ayudarles a limpiar la sala de conferencias.
Llegando a casa vilmente me morí al caer sobre la cama y no desperté sino hasta la madrugada.


Día 115, Domingo

No hice ni madres mas que hacer apuntes y apendejarme jugando Castlevania Fighter. Amanecí super mormado, con frío y con chingos de ganas de morirme para no tener qué ir el día siguiente a guardia.
Ni siquiera la película de Los Simpson en el FOX me animó, y llamé a Gina para decirle que la quiero mucho.

Me fui a la cama feliz por volverla a escuchar.

miércoles, noviembre 04, 2009

Sanas diversiones al por mayor

Día 124, Martes

La agonía ha comenzado: conforme el día ha pasado he sentido muy pesadamente el paso de las horas. Por fin Gina y yo tuvimos oportunidad de ir a una exhibición de aparatos de tortura en el museo regional (muy estimulante, por cierto)…aunque en realidad tuvimos qué hacerlo rápido ya que tenía muchos pendientes por atender con su mamá. Aprovechando la hora y mi presencia en el centro decidí irme al Mercado Juárez a comprar chucherías locales para los compañeros: deliciosas calaveritas de dulce de leche, quesitos de tuna, chingos de semillas de calabaza (bien tostadas y saladas, como nos gustan a los laguneros), llaveritos de torreones para los internos foráneos, una paca de algodón (un recuerdo clásico de mi tierra: buena para libreros, pisapapeles, adornos de mesita y hasta objeto arrojable anti-estrés).
Se me quedó en la nariz esa peculiar fragancia de barro, tierra húmeda y hierbas exóticas de brujería que siempre me gustó de ese lugar.


Día 125, Miércoles

Desperté temprano para moverme junto con mamá a buscar ropa para el invierno y comprar mi boleto de ida a Monclova, pero en realidad lo que yo quería era pasar un poco más de tiempo a su lado. Fue por eso que opté por hacer una excepción ese ultimo día y no fui a recoger a Gina (con aviso previo).
Después de comer el sabroso pozole de mamá y dormirme buen rato, preparamos las cosas y lo dejamos todo listo. Para las ocho salí a casa de Gina para pasar juntos las horas restantes afuera en su cochera.
Los momentos que pasamos juntos en completa tranquilidad, conmigo abrazándola muy fuerte para protegerla del frío se han quedado grabados en mi memoria, es la imagen más bonita que me llevé conmigo junto con los abrazos y besos que mis papás y yo nos dimos en nuestra despedida.
Esta vez partí muy feliz.


Día 126, Jueves

Llegamos a buena hora, y como lo supuse al llegar me encontré no solo con una bonita carta de mi niña, sino también con la desagradable sorpresa de que la sopa que dejé sin acabar tenía vida micro y macroscópica en su superficie.


Acabando de tirar ese desperdicio y de dejar lista mi ropa para el trabajo descansé un ratito.


Llegué de muy buen humor, pero después me comencé a preocupar al ver que las cosas que compré no rendirían para todos (les das a unos y los demás se resienten al enterarse ¬¬), pero al final me valió y le dí detallitos a quienes pude.
Me recibieron con muchos cumplidos de que en mi cara se reflejaba mi contento y que tenía mucha alegría por compartir con todos. De hecho era tanta que me valió madres que tuviera ocho pacientes para visitar, cuatro para curar y uno para cirugía.
Terminando el día de trabajo y el ocio con mis queridos compañeros, me fui a Gual-Mar a comprar el mandado (esta vez incluí Pizzerolas), y compré algo ligeramente cercano a un lonche de pierna de puerco (debo aceptar que sabía bien, pero no es lo mismo pan de horno con masas a escoger desde centeno a pan de ajo a un buen pan francés).
Llegué a casa para derrumbarme y despertar algo tarde y escribirle una cartita a Gina. Definitivamente no lavé ropa.



Día 127, Viernes

En todo el día no hubo nadita de trabajo salvo por las curaciones de mis pacientitos. Para las once me fui al dormitorio con ex Roomie 4, ex Roomie 2, Mr Neat, M y A a perder el tiempo y tragar porquerías mientras veíamos el juego de la 17 de México contra Japón (por alguna razón no pude evitar pensar en los momentos más absurdos del primer Captain Tsubasa). De inmediato escuchamos afuera un tumulto que movió nuestra curiosidad y vaya que nos sorprendimos: un altar de muertos en honor a tres ex empleados que había sido erigido desde muy temprano y cuyos aromas llamaban la atención de los pacientes ambulatorios se había abierto al público, para así despejar el área y permitir a las chicas de intendencia limpiar antes de la hueva del día festivo. Tan pronto Mr Neat y ex Roomie 2 escucharon la noticia salieron disparados, y al minuto llegaron con sonrisas de oreja a oreja con platos de unicel cargados de comida y bolsas de plástico con refrescos de dos litros y pan dulce.
Me sorprendí de la cantidad de gente que había, y no desaproveché la oportunidad de tomar fotos para inmortalizar el momento.



Aquí tienen a un montón de gente robando un altar de muertos el mero día que lo erigieron



Y he aquí a dos internos pillos (ex Roomie 4 y Miss Silent) que colaboran con los saqueos



Más saqueos



Hasta los residentes necesitan de vez en cuando un buen robo de comida (ex Roomie 2 bien goloso con Resi Ares dándonos la espalda y Resi R ocupado con la conversación)



Ah carajo...¿a quién queremos engañar?, es divertido robar comida n__n


Saliendo del hospital pasada mi hora de salida, un hombre andaba metiendo sus narices en el dormitorio de médicos internos sin ninguna prisa o urgencia aparente, me exigía que le atendiera por más que le expliqué que no era consultorio, que estaba de salida, que en urgencias le atenderían con la prontitud que quería y que donde se encontraba era un área prohibida, pero el cabrón se tomó muy a mal mi negativa y me pidió mi nombre. Lo quería ahorcar en cuanto me hizo esa amenaza, y me fui emputado a casa.
Despertando cerca de las ocho salí a la tienda de autoservicio más cercana para comprar los accesorios necesarios para preparar mi disfraz de Halloween. Si iba a pasar la noche de brujas en guardia al día siguiente, de perdi le imprimiría la diversión de la fecha al trabajo.


Día 128, Sábado

Vaya sorpresa que se llevaron en el hospital al verme entrar al hospital, representando a la perfección los buenos servicios que la institución puede brindar por mano de sus jóvenes médicos internos de pregrado, ejemplo claro de la excelencia de la educación en las ciencias de la salud:




Para asombro mío ni uno solo de los médicos me regañó por andarme paseando entre los pasillos y habitaciones de los pacientes vestido de la Santa Muerte, hasta me siguieron el juego y me dieron permiso de trabajar bajo la caracterización…claro que para atender mis partos y heridos necesitaría quitarme todos mis accesorios para poder manipulas el instrumental y calzarme los guantes.
A fue mi compañera de guardia en ausencia de la pequeña D debido a sus vacaciones. Hasta ahora había tenido la impresión de que ella era algo antipática y geniuda, algo caprichosa según me han contado, pero hasta ahora hemos podido llevarnos bien para poder hacer equipo. Ironicamente ya me tocó verla tan vulnerable como he llegado a ver otras veces a los pacientes, Miss Silent, D y a M por los reveses que desgraciadamente se meten en nuestras vidas durante estos tiempos difíciles, por lo cual supongo que mi impresión de ella también cambió.
Afortunadamente no hemos tenido casi nada de partos, dos a lo más, pero la noche se puso intensa cuando me llegaron tres casos: uno de una señora mayor con una herida quirúrgica infectada en muy mal estado cuya hija nomás desquitaba su disgusto con el cirujano que la ha estado valorando por semanas, y los otros dos eran un par de muchachos que se accidentaron cabronamente camino a Saltillo cuando su auto se volcó al chocar con un tráiler que se dio a la fuga (o eso fue lo que dijeron).
El menos lesionado tenía una fractura en la frente, tan intensa que le dejó un hundimiento y un agujero diminuto (afortunadamente sin sangrado arterial)…a lo más necesitaba que le limpiara los raspones de los brazos y le suturara aquella madresota, pero el maricón no paraba de torcer el brazo a la hora de limpiárselo, y a pesar de la ayuda de los niñeros no quiso cooperar…ahí fue donde A entró en escena para ocuparse de él (las cosas que logran una cara bonita ¬¬). Con el otro chico no tuve tantas dificultades, aunque al verlo ví que me tomaría el resto de la madrugada trabajar en él: tenía múltiples heridas profundas en su sien y mano derechas, y raspones llenos de piedras, tierra y vidrios en todo su abdomen…tenía qué limpiar todo antes de comenzar a suturar. Fue tan tedioso que A vino a ayudarme en cuanto acabó con el otro chico, y para cuando llegaron ex Roomie 4 y Miss Silent a relevarnos muy a duras penas acabamos con la cabeza, quedando todavía pendientes el abdomen y brazo.
Los chicos estaban bien hasta donde los pude ver y podrían esperar un ratito en lo que los muchachos se desocupaban de los rollos de gine, así que de inmediato suspendimos, entregamos la guardia encomendándoles a los pacientes y partimos en compañía de mi madrinita hacia afuera en espera de Lady Chaps para desayunar un sabroso menudo.
Acabando el desayuno y la larga plática entre comadres me fui a jetear al departamento.


Día 129, Lunes

Un sabroso Día de Muertos pasé, dormí un chingo, lavé mi ropa desde temprano, me mensajeé con Gina y compré una sabrosa comida y cena consistente en tacos al pastor y de carne asada.
Por fin pude ver Pedro Páramo y debo decir que es una excelentísima película, debo leer el libro cuando tenga oportunidad.

miércoles, octubre 28, 2009

Let's go for it

Bueno, parece que ya llegó el momento de empacar y volver a despedirme. De una vez daré por suspendida temporalmente la costumbre de las pics de la Vía Láctea hasta que sea un tiempo más oportuno, para darle tantita más chance a los cuentos de Calígula.
Los mantendré al tanto de lo que vaya pasando allá en Monclova (ojalá ya me de menos hueva escribir tan pronto llego de la chamba) y ya es un hecho de que habrá mas fotos de mis andanzas.

Nos volveremos a leer, mis queridos lectores. Cuenten con ello.


(Bwajajajajaja)

No me importa la literatura médica, no me importan las comodidades de casa, el Internet puede irse al carajo y los chocolates pueden dejar de existir ahorita mismo...es más: puedo quedarme abstemio de aquí hasta el día que comience a servirle de alimento a los gusanos bajo la tierra si así lo quieres.

Solo quiero que por un instante solo seamos tu y yo...sin nada ni nadie mas de por medio.

martes, octubre 27, 2009

Día 122, Domingo

Pasé todo el día sin nada qué hacer en casa. Papá hizo su sabrosa carne asada y ví películas en Veoh.com


Día 123, Lunes

Papá se tomó la molestia de tomar la computadora y conseguirme un nuevo transformador para tomar corriente sin problemas de falso contacto. La tarde sin Internet la invertí en cosas mejores como salir con mi niña preciosa, ver caras conocidas (con muy pocos saludos, como siempre ¬¬) y dormir en la sala.
Tengo muchas ganas de besitos antes de ir a la cama...quiero llevármelos para tener más cerca de mí a Gina allá en mi soledad...

lunes, octubre 26, 2009

En noches póstumas de Domingo como éstas extraño muchísimo el poder conversar largo y tendido de lo conocido, de lo desconocido y de lo absurdo.

Necesito un cigarro.

domingo, octubre 25, 2009

Vía Láctea 101 - Angel de la Muerte



- Ésta es una colección de fotos de la web, el administrador del blog no se adjudica la autoría de las imágenes. -


Día 119, Jueves

Empezamos el día desde muy temprano; Gina llamó a casa desde las casi ocho para comentarme que suspendió su día de hospital. No me tomó nada de tiempo levantarme, asearme e ir corriendo al primer taxi disponible para ir con ella.
Desayunamos unas ricas gorditas típicas de la Laguna y no nos soltamos por nada del mundo hasta las dos de la tarde.
No hubo más amigos y reencuentros ese dóa (para variar).


Día 120, Viernes

Pasé todo el día encerrado en casa sin nada qué hacer. En realidad estaba más nervioso pensando en lo que me esperaba el día siguiente: va a ser el cumpleaños de Gina y le prometí que no sólo iríamos adonde ella quisiera, sino que también de ser posible bailaríamos (recordemos que le tengo una fobia espantosa a bailar y a estar cerca de más de una persona a la vez).
Pero definitivamente no la voy a hacer enojar o ponerla triste: quiero hacerla muy feliz en ese día tan especial.


Día 121, Sábado

Después de pasar la tarde conversando con mi comadre de confianza y de ver Hard Candy y X Men Origins: Wolverine, me puse muy guapo como mi dama me lo solicitó por mensaje y partí con quince minutos de anticipo a su casa para recogerla. Como mi cuñada andaría de chaperona nosotros tendríamos libertad de llegar a la hora que se nos pegara la gana. Primero fuimos al Crazy Horse por recomendación de mucha gente, y al principio nos gustó por el aspecto retro del lugar y por la música disco, pero tan pronto pusieron cumbias, piezas gruperas y comenzó a cantar un baladista que nomás no levantaba los ánimos de nadie, salimos corriendo al Mural.
Gina estaba muy contenta de escuchar rock de su agrado con una banda en vivo, pero según ví en su mirada era más su contento de estar junto a su hermana y a su novio con ambos dispuestos a darle un muy feliz cumpleaños.

Don't try to swallow beyond your chewing capacity


Debo admitir que ver Hard Candy con Ellen Page me hizo pensar en dos cosas:

La primera, que me recuerda mucho a The Crush con Alicia Silverstone, pero con menos presupuesto.
La segunda, que en tercer año de la carrera debí haber sido menos marica que mis compañeros y haberme aventado a realizar cirugías extracurriculares en los perros sin supervisión alguna.

viernes, octubre 23, 2009

No mates el romance y congelémonos en el negro absoluto de la noche.

jueves, octubre 22, 2009

Día 117, Martes

Comenzó a llover bastante desde temprana hora. Mi día pasó rápido hasta las casi cinco de la tarde cuando fuí a su casa, justo cuando el tiempo se puso más feo.
Esa tarde ella, su mamá y yo nos la pasamos viendo episodios de la hora marcada y jugando con Baby hasta que fue hora de irse oportunamente. No quise dormirme temrano.



Día 118, Miércoles

Decidí darme una vuelta por la Facultad. El lugar definitivamente ya no lo veo con los mismos ojos de igual manera que la gente que ahí permaneció ya no me ve con los mismos ojos. Pude ver a Liriel tras un período larguísimo de no hacerlo (no soy el único que ha bajado de peso) y hasta pude darme cuenta que en efecto ella tampoco se ha dado el tiempo de andar fuera de su hospital (salvo por su tan añorado concierto de Laura Pausini).
Esa tarde Gina y yo comimos el caldo de res de mi mamá muy a gusto en el frío después de la lluvia.

Mentiroso sería si dijera que no extraño las visitas del fantasma azul de mi pasado.

martes, octubre 20, 2009

The Fearless Vampire Killers - Or - Pardon me, but your teeth are in my neck


Si gustan del cine de Roman Polanski, la belleza de la difunta Sharon Tate, las historias de vampiros, la comedia o algo totalmente distinto a lo ordinario, les recomiendo mucho esta película que sin duda cambiará las expresiones de sus rostros.

Día 115, Domingo

El día se fue rápido hasta que llegó el turno para que Mauricio llegara a casa. Después de que compramos chucherías para tragar sintonizamos Veoh.com y nos pusimos a ver The Satanic Rites of Dracula, Rec y videos de Nostalgia Critic.
La diversión siguió hasta las casi 1 de la mañana, momento en el que nos despedimos en el Boulevard y me encaminé a casa para de inmediato dormir.


Día 116, Lunes

Como de costumbre me levanté hasta casi la una de la tarde y de inmediato acordé con Gina vernos una vez que ella acabara sus pendientes. Me reuní con ella y su mamá afuera de la escuela para partir de ahí a hacer los mandados para su casa. Aunque pareciera abrumador, la verdad es que la pasamos muy bien ya que mi suegra nos dió espacio para estar solos los dos.
Para las diez regresamos a su casa y ahí no estuvimos en su cochera hasta que la hora dejó de ser oportuna.

domingo, octubre 18, 2009

Día 114, Sábado


Hoy fue mía y solamente mía. No hubo presiones de mi suegra, nadie nos molestó en nuestro caminar por la calle, no huo ningún pleito o malentendido entre los dos, y no hubo necesidad de apasionarnos demasiado para sentir en nuestros pechos el ardor de nuestra llama compartida.

Todo en nuestro sábado fue ABSOLUTAMENTE PERFECTO, AMO A MI PROMETIDA.