martes, marzo 06, 2012

Una causa desesperada

Si hay algo que no tolero del internet de hoy día, son esas mierdas sin qué hacer llamadas trolls. Mi política es clara: toda falta de respeto a mí o a mis otros comentadores es borrón inmediato, aunque para ahorrarme los ataques en masa he limitado lo que es la opción de comments.

Algunos argumentarán que es Internet y con el Internet uno no pierde el tiempo discutiendo, pero yo no creo que el anonimato o que una pantalla de LCD te proteja te dé licencia para ser grosero, irrespetuoso, discriminatorio, intolerante o en el peor de los casos hasta amenazador. Eso simplemente va en contra de toda norma de convivencia básica en la sociedad. Yo contrario a lo que todos claman, creo que estamos lejos de merecer una libertad absoluta en nuestras vidas y que para que seamos la sociedad que somos en la actualidad, es que realmente vivimos tan comodamente que nos damos el lujo de ser hostiles unos con otros solo para darle variedad y sentido a cada día de nuestras existencias.

La razón por la cual posteo esta razón no tiene nada qué ver conmigo o el blog, sino con los webcomics, el público de mis críticos de internet favoritos, y uno que otro imbécil que aprovecha temas controverciales (como la política, obvio) para hacer de las suyas y deleitarse provocando una reacción en gente que invierte su tiempo de buena fé en entretener de forma GRATUITA. Estaba leyendo el blog de Cinemassacre en el cual todo el staff implicado en la realización de la película de Angry Videogame Nerd nos da cuenta de las cosas que ocurren detrás de cámaras, y entre ellos se encuentra la esposa de James Rolfe (el nerd) que ante una respuesta positiva por parte del público, decide hacer seriales sus posts de lo que ellos y el equipo comen en forma de recetas así como también redactar las anécdotas graciosas que hay detrás de cada una...sin embargo no faltaron cretinos de primera que arruinaron las buenas intenciones de Mrs. Nerd y todo acabó en un bloqueo de comentarios póstumos.

En Cinemassacre

En Caballo Negro
Ocurrido en That Guy with The Glasses




















Aplaudo a gente como Jorge Pinto, que sin perder la clase y siempre dejando ver como idiotas a los que escriben antes de procesar lo que redactan, demuestra que no hay necesidad de rebajarse al nivel de un neandertal alfabetizado para defenderse; Zirta, quien con el apoyo de sus fans y sus respuestas tan llenas de tacto y razón contrarresta las malas voluntades; o Plaqueta, quien valiéndole gorro lo excéntricos que eran los ociosos que frecuentaban su blog cuando era un poco más activo sabía que era mejor enfocarse en sus propios asuntos que en brindarle su tiempo a gente hambrienta por la atención de alguien más notorio que su miserable y patética existencia. Yo sin duda carezco de la paciencia e inteligencia de los mencionados para hacerle frente a esta plaga de la red, por lo que me simplifico las cosas con mi método.


Podría esperanzarme con que un día la gente aprenda a no cagarse donde come, pero eso sería pedir que un montón de amas de casa fodongas sin qué hacer hambrientas por un hueso rohído no se peleen entre ellas en un mitin político bajo el pedido del partido de su preferencia.

Las diferencias entre el padre y el hijo

Creo que de entre tantas cosas que les he compartido en el blog todos estos años, la más evidente de todas es mi devoción por mis padres.  Naturalmente que hemos tenido buenas y malas épocas, pero nunca nos hemos negado afecto, respeto y el lugar que nos corresponde en nuestro hogar, y siempre sostendré que gran parte de lo que he logrado hasta la fecha ha sido porque siempre los he tenido detrás de mí para apoyarme, impulsarme y consolarme cuando más los he necesitado en mi empresa por siempre seguir adelante en todo lo que me proponga.

Sin embargo, desde que me declaré agnóstico y me llevé el desencanto hace años de ver que ellos no estaban nada complacidos con la idea de que su hijo por voluntad propia renunciaba a la resurrección y el perdón de sus pecados, me quedó claro que iniciaría una época de choques de ideas, visiones del mundo y quizás hasta planes de vida, marcando así el inicio de mi vida adulta en compañía de ellos.  Mamá ha sido quizás la más flexible debido a que en casa de mis abuelos también hubo conflictos de esa clase, y entiende de primera mano la importancia de que yo no tenga miedo de serme fiel a mí mismo antes que darle gusto a todo mundo en tanto mantenga intacto un código de ética, sin embargo papá siempre ha sido el menos relajado al respecto y muy de vez en cuando (sin querer) me ha alzado la voz cuando dejo en claro mis puntos de vista que contrarían la visión tradicionalista y moral que su madre viuda educadora de 8 y orígenes humildes le enseñó toda la vida.
Afortunadamente, nunca nos ha dejado mal sabor de boca y siempre sabemos cuándo parar la discusión.

No obstante, desde el sábado hemos tenido algunas conversaciones esporádicas que esta vez me hacen poner en duda mi punto de vista de las cosas. Justo como Teresa lo expone hoy, ha habido cambios que en cosa de nada han hecho irreconocible a la sociedad y a la gente con la que algunos en otros tiempos solíamos convivir como si nada en la calle en horas de juego. Aunque sé que muchos de estos chavos o señores son hijos de alguien, que algunos quizás tienen familia, y como papá muchas veces me sugiere cuando discutimos las posturas a tomar ante la inseguridad, deben existir quienes toman un camino violento por pura necesidad; pero si algo he aprendido a lo largo de toda una vida tratando de ser un buen niño católico y un buen hijo de padres de proceder recto, es que ser hijo de alguien, ser creyente de algo o proceder de la familia del estrato social que sea no es garantía de que eres una persona confiable, bondadosa y con respeto a la vida.
Todas esas cosas buenas a veces son razón suficiente para que otros te vean con desdén, te traten de la peor forma y hasta te saboteen tus intentos por hacer las cosas de la forma correcta. La historia siempre ha sido clara al exponer cómo la malicia no tiene límites y cómo el ser humano puede ser capaz de cometer tan grandes atrocidades que nos hacen cuestionar que realmente seamos seres evolucionados. Con este fundamento, yo pienso que lejos de ser inhumano soy realista y no hago mal en estar en todo momento a la defensiva no solo en las calles, sino en el trabajo y a veces hasta en mi vida personal.

Papá en cambio, al oír mis razones a veces suspira y recuerda en voz alta los días en los que salía corriendo a recibirlo cuando regresaba del trabajo, cuando le regalaba dibujos hechos a mano, las veces que me empujaba impulsándome en los columpios, cuando le relataba mis historias de niño, y cuando era incapaz de mentirle y le decía de todo un poco con lujo de detalle sin vergüenza ni temor de censura. Se pregunta qué fué lo que me pasó que me hizo perder la fé en la humanidad  y esa inocencia que tanto lo deleitaba, cómo fué que yo que antes ensalsaba a los justos ahora pensaba en formas de cuidarme del maldito y quizás en cómo vengarme de él (co-workers, no estoy loco para responderle a alguien a mano armada), y cómo fue que veía con tanta naturalidad las recomendaciones de Maquiavelo y Robert Greene (buenísimo su libro de Las 48 Leyes del Poder, por cierto) sobre el arte de mentir, aparentar, guardar distancias y no ser piadoso con el enemigo potencial cuando antes veía a mi alrededor a puros amigos potenciales.

Podría justificarme diciendo que a él le tocó vivir otra época en la que la gente no estaba tan hambrienta de dinero y poder, pero aún en su época y aún más atrás los vicios y la maldad de la gente ya existían, y el simple hecho de que él saliera tan ejemplar nacido en un barrio pobre (actualmente imposible de transitar) enmedio de cholillos, drogos y borrachos habla mucho de su calidad de persona. Cuando también lo escucho hablar un tanto preocupado de cómo la gente en su trabajo o los que rodean a sus amistades hacen cosas atroces por simplemente causar mal, se me parte el corazón de confirmar que efectivamente él aún cree que tanta perversidad es inaudita en gente "educada", no porque yo lo compadezca, sino porque son esos momentos en los que me doy cuenta de que nos estamos convirtiendo todos en unos monstruos.


Quizás debería hacerle caso y darle una nueva oportunidad al mundo, pero también me mentiría a mí mismo siendo que mi instinto de supervivencia me sigue alertando. Encontrar el balance será difícil.

lunes, marzo 05, 2012

Hoy fue un excelente día al ponerme al corriente con mi compadre Hugo (no solo continuamos con nuestra aventura de apocalipsis zombie en el X-box, también compramos libros por ahí), conviví con mis viejos en casa y hasta descansé para reponer fuerzas...pero ahorita antes de dormir me llevo el disgusto de que mi hermano antes de dormir le dé por ver ese horrible programa de Parodiando donde solo veo pura mediocridad, mal gusto y hasta homofobia disimulada.

Me cae que es igual de cagante que ver los noticieros matutinos de la tele pública que parecen más programas de variedades.

domingo, marzo 04, 2012

Andreas Vollenweider feat. Carly Simon - Private Fires (Advertencia, letra y música cursi, leer texto abajo de estrofas)




We were happy here
Even in the cold spells
Even with the roads like a frozen river
We would keep each other warm

And we were happy here
With the soup on the fire
And the wind in the chimney
And the floors too cold for bare feet

And we were happy here
When the spring broke the ice
And there were limbs to be cleared
And the melting snow
Let the pines spring back up
Toward the sky
 
And we were happy here
Even when the rains came
And the storms broke the sea
With a whistle and the drum
And the moon ran for cover
And the house shook all over
And the cats would hide under the bed
 
But we were happy here
With our simple life
It was our whole life
And we were happy here
 
Before the news came
That the world was small
And the roar was loud
And not quite so distant after all
 
I remember how it felt before the fall
I remember the day when we heard the call
And the walls came down
And our perfect dream was gone
 
But we were happy here
When the cries of our babies
Were the only cries
And our bad moods
The only bad moods
Which we coaxed and stroked
Just like our own private fires
 
But we were happy here
Before






...............................................






OK, si no vomitaste al leer estas letras tan cursis y encima te atreviste a escuchar el audio (que conste que te lo advertí) te preguntarás qué chingados tiene qué hacer esta cosa en el blog. La primera vez que lo escuché fue más o menos por esta época en el rancho; me bajé por Taringa! varios albumes de Monte Carlo Nights (compilados de música suavezona de contemporary adult y jazz de esa que pones en tus fiestas de cocktail para verte bien maduro y nice), y a la hora de ir viendo qué tracks merecían quedarse en mi disco duro y cuáles irse a la basura, me llamó mucho ésta en particular. La música instrumental a pesar de lo melosa que era el arpa del Sr. Vollenweider era buena, pero las letras de doña  Carly Simon se pasaban de cursis (más que una señora menopáusica persignada adicta a las telenovelas) y hacía un tantito insoportable la experiencia...sin embargo al escuchar detenidamente cada verso, era inevitable formarme en la cabeza las imagenes que nos ilustra la señora Simon y  me quedaba la espinita (son unos genios sádicos) de saber a qué carajos hace referencia en las últimas estrofas del sueño desaparecido (el lugarcito enmedio de la naturaleza fue invadido por turistas odiosos, pleitos maritales, desastre natural, una crisis económica, ¿qué carajos sé yo?), haciendo inevitable que me viera forzado a escucharla más de una vez para tratar de decifrar el contexto de esa cosa (suerte con eso). No iba a formar nunca parte de mis playlists, sin embargo algo me decía que no me aguantaría las ganas de un día compartirla con ustedes sólo por trollearlos, y que quizás la tendría guardada entre mis archivos como un recuerdo raro del servicio social (después de todo, la gente de ese lugar en cierta forma también era feliz con una vida simple...aunque algo insalubre).
Es cierto que hubo una época del blog en la que definitivamente fuí así de corny, pero neta que me alegro de nunca haber llegado a este extremo :S


Por cierto, esta es una muestra de que no toda la obra de Andreas Vollenweider es así de mierdosa.

sábado, marzo 03, 2012

El derecho a la privacidad

Desde que me comenzó a dar vergüenza dar mi correo electrónico de Hotmail (por la misma razón que seguro todos ustedes también), me he visto en la necesidad de crear cuentas con fines profesionales y de negocios. La cosa ha ido bien hasta hace dos semanas, cuando en las bandejas de entrada he recibido los mismos avisos una y otra vez de los cambios de política de privacidad por parte de Google. Al principio no le daba mucha importancia, puesto que no era nada nuevo que muchos de los servicios que empleo en Internet le pertenecen a la compañía (hablemos de YouTube, Google+, Gmail, Blogger, Picasa, entre otros), sin embargo tras meditarlo un poco y notar que cada día es un tema más común el robo de identidad o de información personal, el incremento de malwares dirigidos a smartphones y el hurto reglamentario de móviles en un asalto genérico a mano armada,  lejos de parecerme normal quizás debía preocuparme un poco ante la idea de que una compañía extranjera día a día acumula información concerniente a mi persona desde mensajes privados, archivos de suma importancia, nombres de personas vinculadas conmigo, fotografías y pequeños retazos de mi vida personal. Siendo que todos esos servicios están intimamente ligados, solo se requiere del acceso a uno para poder concretar una total invasión a mi privacidad.

De hecho esto no es nada nuevo. Desde que comencé a notar que Facebook y Twitter también se tornaban más comunes y por todos lados veía links a cuentas personales, es obvio que mucha gente lejos de querer pasar desapercibida, facilita ridiculamente una ventana que los vulnera por completo. El colmo fue cuando el Formspring, las opciones de comments en los blogs y páginas de Internet, y demás servicios ofrecen vinculaciones de cuentas para tener accesos más fáciles de recordar o no complicársela con tantos passwords.
Cuando uno de mis gmails sin que yo lo solicitara me hizo una cuenta de Google+ (hace una semana), supe que era justo y necesario ponerle un hasta aquí a esa telaraña y comenzar a deshacerla poco a poco al individualizar cada una de mis aplicaciones y evitar lo más que pudiera emplearlas en mi celular.
Se leerá sumamente paranoico, pero creo que no está de más ser un poco más cautelosos y no caer en la tentación de gritarle a todo mundo mi nombre, apellidos, actividad diaria y medios varios para contactarme.




Y ahora que lo reflexiono: ¿no hubo acaso una época en la que hasta dabamos números y direcciones falsas con tal de que se nos dejara en paz?
¿Ustedes qué sienten al respecto?


jueves, marzo 01, 2012

Un post de honestidad

Y en vista de que en unas semanas dejaré de escribir aquí y restringiré el acceso a este vejestorio, supongo que no hace daño ponerme un poco más sincero y directo que de costumbre.

Primero que nada: sí, me tomó dos jodidos años de mi miserable vida por fin mandar a la ñonga el recuerdo de mi noviazgo universitario y comenzar a ver las cosas como son; enmedio de tanta miel que yo derramaba en el blog y en público había serios problemas de confianza, llegué a permitir en ciertos momentos que me faltaran el respeto, nunca puse en duda nada de lo que me decía, y tenía el vicio de perdonar con extrema facilidad las ofensas por temor a perder a la persona que (creía) me quería más que cualquiera a pesar de mis defectos y mis rarezas. Si nunca lo hice evidente y lo manifesté todo este tiempo en forma de posts crípticos, fue por vergüenza de aceptar que mi autoestima debía estar muy baja para que eso ocurriera, que quizás me dió miedo por un momento volver a la soledad, por negación a aceptar que la mujer a la que endiosé no era mas que otro ser humano cuyas emociones y sentimientos pueden cambiar de la noche a la mañana (o incluso con potencial de ser maliciosa), por no querer verme como el típico hombre resentido que le echa toda la culpa a la vieja de sus problemas, por no querer reconocer que de alguna manera aún en recuerdos ella aún tenía poder sobre mi persona, y porque lo último que quería aceptar era que a pesar de todo aún añoraba los momentos felices que viví junto a ella (los que no dudo que sí fueron auténticos y no una farsa).
Pero ¿qué creen?, haga lo que haga, diga lo que diga y piense lo que piense, eso es pasado. Nunca volverá, ya estoy lejos de aquel entonces, en mi vida han ocurrido muchas cosas que me han mantenido ocupado hasta la fecha y día con día he cambiado para bien. Ya no soy ese chico inseguro y falsamente ilusionado con un verdadero amor al cual le sería leal de forma incondicional para toda la vida, nadie se merece esa entrega total del alma y ahora creo que aunque sí existe el amor, es un error fatal que ya me costó caro el dejarme llevar por los impulsos del corazón y querer ser el superhéroe de la dama eternamente angustiada que siempre está al pendiente del más mínimo malestar. Acepto que también cometí errores lamentables al herir a una persona que me ofreció su corazón enmedio del proceso de ir aprendiendo esta verdad de la vida, mas no lamento haber tomado la decisión de ponerle fin a algo que jamás iba a funcionar.
Para no hacer mas larga esta neta, ya pasó lo peor de esta tormenta, diría que estoy 80% recuperado de esa caída, y opté hace meses de evitar toda forma de contacto con ese pasado doloroso al grado de que en el presente no es mas que una versión deshidratada y muerta del demonio que solía asorarme en noches de desvelo. Recomiendo que lean a Fabio Fusaro (ese hombre ya tiene ganado un lugar reservado en el cielo, me salvó de la desesperación y me evitó cometer más errores) y los tomos de Scott Pilgrim, es lectura recreativa que ilustra con lujo de detalle lo estúpidos que somos los hombres al pensar que una mujer piensa y siente igual que uno mismo, y que nadie es perfecto, todos tenemos un pasado que nos persigue y que es imposible amar o ser amado sin herir en el proceso.


Segundo: no soy un profesional realizado aún, no soy la verga en la medicina y creo que con mis posts del internado, el servicio y mi diario de repitente de Farma dejé más que claro que yo soy de los que aprenden lento. Antes de que limitara los comments del blog, uno o dos trolls me han caído tirandome caca de ser un poser y un mal médico por ser como soy. No negaré que me encabrona que me levanten injurias, pero tampoco voy a negar que soy un ser imperfecto que aún le falta mucho para alcanzar la excelencia. Yo soy un ser humano que como tal también se encabrona, se harta, se equivoca, ayuda, defrauda y demás, soy de los pocos médicos que en nuestro gremio se niegan rotundamente a reforzar el estereotipo de que nosotros somos unos santos abnegados, que somos cagados por los dioses y más que cualquier otra cosa NOSOTROS NO CURAMOS NI SALVAMOS VIDAS. Sí, prevenimos enfermedades, medicamos, y te sacamos del apuro cuando se te ofrece, pero no somos mas que manipuladores de la naturaleza, manipulamos la fisiología del organismo a base de compuestos químicos naturales o artificiales, prolongamos tu vida si aún estamos a tiempo y tenemos todo al alcance de nuestra mano para conseguirlo, y con un antibiótico nos aseguramos que esos chancros dejen de hacerte la vida imposible, pero no siempre se obtienen los resultados deseados y la muerte es inevitable y a todos nos llegará en algún momento de la vida; vanagloriarnos de ser dioses y hacérselo creer a la gente es una de las causas por la cual ellos hacen lo imposible por destruirnos cuando los defraudamos. Y tampoco digo que los pacientes sean los malos, eso lo he dejado super enfatizado todos estos años que les he compartido mis berrinches, ellos también son seres humanos igual de imperfectos como nosotros y obviamente que habrá momentos en los que chocamos, así de simple.
Amo mi carrera y sin duda le perteneceré hasta que me sea totalmente imposible ejercerla, pero creo que como con las relaciones amorosas, tengo mi derecho de enojarme con ella de vez en cuando para después contentarnos. Eso sí, a base de ensayo y error he ido aprendiendo a ser más paciente (después de todo, si los pacientes te ven como el doc que siempre está enojado, el dinero nunca te llega).
Y no, no escribo esto para justificar ineptitud porque en principio muy a pesar de mis desaciertos jamás he sido inepto, y el hecho de que trabaje donde trabajo actualmente y que tenga una agenda de pacientes personal demuestra lo capaz que soy.


Tercero: a pesar de todo amo a toda mi familia. Ha pasado ya muchísimo tiempo desde la última vez que usé el label de Caín en mis posts, y es porque al parecer finalmente tras años de peleas, insultos, malentendidos y desaires por fin mis hermanos y yo hemos llegado a un entendimiento que nos permite coexistir pacíficamente. Aún tenemos cosas qué resolver, y si alguna vez dije que los desprecio lo dije de verdad, no soporto tener qué aguantar sus desconsideraciones hacia mis papás y a mí como cohabitantes de una misma casa, pero contrario a las novias yo no tengo realmente opciones tratándose de la gente con la que comparto sangre y nombre, y quiero suponer que ellos tienen derecho a oportunidades de enmendar las cosas (además, no conviene que estemos peleados el día que papá y mamá nos necesiten de verdad).


Cuarto y último: con el paso del tiempo aprendí a odiar este blog. Disfruto escribir en él, pero si he de ser sincero lo inicié porque Aida mi ex me lo sugirió  por ahí del 2004 (ambos teníamos pretenciones pseudoliterarias en ese entonces). Lo empecé por complacer a una vieja, le puse un nombre pasado de cursi  que aún persiste hasta la fecha, (y originalmente con una falta ortográfica de la cual no me di cuenta sino hasta meses después...cof cofhojarazcacofcofcof), lo adorné con colores chillones y wallpapers puñeteros casi a manera de una mamá vistiendo a su hijo de marinerito, y lo peor de todo es que me enorgullecí en su momento de todo eso. Me repugna darme la vuelta por mis viejos posts y revisar en mis archivos los PNG's que he descartado con los años y no lo soporto. Tal fue mi dependencia por escribir en esta cosa y dedicarle tanto tiempo que ahora que me doy cuenta no fue sana. Actualmente siento que yo ya no voy con el nombre, los colores y el espíritu de La Cama de Hojarasca Azul; ya no tengo esa necesidad imperiosa de escribir tantas veces en un día, ya no soy un hombre triste que se sienta reflejado en el color azul, y rodearme de un montón de hojas muertas lejos de ser confortante y juguetón se me hace estorboso, mórbido (después de todo, son hojas MUERTAS) y hasta alergénico (detesto las partículas de hojas y esporas en el aire).
Precisamente es por todo lo que ilustro en este punto que me urge ponerle fin al blog para empezar uno nuevo más acorde, más relajado e informal. Pero como al mismo tiempo también AMO al blog, se merece una despedida digna y bonita de recordar, por lo cual me haré el propósito de escribir unas últimas entradas que me ayuden a procesar el cambio.



Les diré algo: escribir todo esto me hace sentir más ligero de carga.
Hoy inician los últimos días de este blog que me acompañó fielmente por años en mis mejores y peores momentos de la juventud.

Pronto un nuevo círculo se abrirá donde otro cerrará.

lunes, febrero 27, 2012

Juanele me leyó la mente de nuevo

Payaso Pustulita

Me cae que eshtash tirash me llegan al alma :')

Mi tío José Luis

Está de más entrar mucho en detalles con respecto al día de hoy. Hubo muchas lágrimas derramadas, muchos abrazos, muchas condolencias, panegíricos agradables al oído y muchos agradecimientos a diestra y siniestra.
En lo personal, lejos de sentirme abatido me siento feliz de que mi tío que en vida tanto me abochornaba en las reuniones familiares y que en su momento depositó su confianza en mí haya dejado atrás una vida de preocupaciones, incertidumbre, enfermedad, ingratitudes y desencantos llevándose consigo todas las cosas buenas que experimentó a lo largo de 48 años de existencia, de los cuales 26 él a su vez me dejó de herencia.

Celebro su reencuentro con la nada y su transformación de carne y hueso demacrados  a hermosos recuerdos depositados por siempre en nuestros corazones.

domingo, febrero 26, 2012

Domingo día de pérdidas

Hoy a las 4 de la mañana fué cuando aconteció todo. Yo para entonces aún estaba dormido y mis papás acudieron al llamado de la enfermera retirada que nos ha estado apoyando por las noches, y siguiendo nuestras instrucciones se cercioró de que le dieran una última asistencia digna, respetaran nuestro deseo de cero maniobras heroicas y que por ningún motivo se atrevieran a hacer prácticas de última hora en su cadáver en lo que la familia llegaba.

El despertar y ver que no estaban mis viejos en cama me lo dijo todo y de inmediato llamé a sus números para confirmar; papá aún estaba algo sacudido, y mamá estoica,  sin embargo declarando de forma unanime y en primera instancia que este terrible proceso acabó para mi tío también me dió a entender de forma implícita que ya se derramaron las primeras lágrimas, y que habría necesidad de estar al pendiente de ellos y de mi abuelita.
La trabajadora social del hospital tardaría hoy domingo en llegar 5 horas más después de que desperté, por lo cual la liberación del cuerpo y su preparación para lo que viene tardaría medio día más.

Mis pendientes son el estado de salud de mi abuela ahora que su única compañía desde el fallecimiento de mi abuelo se fué, y que mis primos (universitarios ambos) tengan la fortaleza para lidiar con esto el tiempo que vaya a durar (tenían conflictos sin resolver con él desde la separación de sus padres, y eso muchas veces es causal de duelos un poco más prolongados). Estamos discutiendo justo ahora entre los distintos núcleos con quiénes se quedará mi abuela de aquí en adelante.

Es triste este día, me rompe el corazón ver a mamá llorar cada que atiende el teléfono y a mi papá distraído, pero si hay un consuelo para nosotros es que tras atestiguar como médico tantos pleitos familiares y oír tantas maldiciones movidas por la pérdida de un enfermo y culpas estúpidas, nos da gusto ver que nuestra familia en todo momento se ha mantenido unida ante la adversidad, que se hizo todo lo que estaba al alcance de nuestras manos por cuidar amorosamente de mi tío, y que hoy más que cualquier otro día de nuestras vidas estaremos cuidándonos unos a otros siempre seguros de que nuestra pérdida no es completa.


Ojalá no ocurra nada en el velorio, la misa o el entierro que arruine la paz en nuestra casa.